Vuelvo con el tema de las Minorías Visibles. Hay cada vez más gente que estudia el nivel de inserción de los inmigrantes, minorías visibles, en el mercado laboral y profesional de Canadá. Los resultados de esos estudios no son positivos para las Minorías Visibles, ya que se evidencian dificultades en la inserción, insatisfacción a pesar de haber estado en Canadá muchos años y falta de reconocimiento de sus diplomas extranjeros.
Ello se desprende claramente de la nota del diario "The Gazette" aparecida este jueves 1 de marzo con el título "Visible minorities dissatisfied with career paths". La nota menciona que se están haciendo grandes investigaciones sobre este tema que nos preocupa y al cual debemos buscarle soluciones. Entre las instituciones que llevan a cabo estos estudios están Catalys Canada y el Diversity Institute in Management and Technology en la Ryerson University.
En esta parte del estudio se han encuestado 6.000 profesionales, managers y ejecutivos en empresas y profesionales de firmas consultoras que han trabajado un promedio de 20 años en Canadá. La nota dice que ellos han expresado una más baja tasa de satisfacción respecto de sus carreras en comparación a trabajadores caucásicos (blancos) y, por otro lado, el 50% sostuvo que sus estudios extranjeros no eran reconocidos a la par de los diplomas conseguidos en Canadá.
En mi opinión esta es una tendencia preocupante que bien podemos constatar día a día, pero de todas formas una cosa (problemas de integración) no quita la otra (Canadá es un muy buen país para emigrar). Puedo observar que cuando uno reclama, cuando los medios se hacen eco de los problemas y de los reclamos de la gente, los responsables de políticas toman cartas en el asunto para tratar de solucionarlos. Lo mejor entonces, en mi humilde opinión, es sostener por todos los medios los reclamos y nunca conformarse. No hay razón válida para ser discriminados y el sistema político, legal y judicial de este país pueden darnos las soluciones, más tarde o más temprano, pero no lo van a hacer si nosotros no manifestamos por nuestros derechos. Lo último que quisiera oír un canadiense o un quebeco es que "discriminan." Si se les dice eso, algo van a hacer para no ser señalados con el dedo, ya que ellos quieren tener una imagen de conducta impecable ante los ojos del mundo que cultivan como su propia razón de ser.
Para ver más (incluyendo los comentarios de un latino, aunque inmigrante reciente...) y sacar sus propias conclusiones, pueden ver la nota aquí.
sábado, 3 de marzo de 2007
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