El cliente de Quebec alquila un automóvil de una empresa de locación de vehículos, con un seguro con franquicia por el cual se hace cargo en caso de accidentes de pagar por reparaciones hasta 1,000$. Durante su utilización tiene un accidente viajando por los Estados Unidos. Luego, la empresa le reclama al cliente el triple de su límite, es decir, el monto total de las reparaciones, ya que la cláusula de seguro del contrato de locación decía que la franquicia no se aplicaría y no habría cobertura si el vehículo se utilizaba en otro país. Entonces, el cliente alega que no sabía que no podía manejar por otro país y que, además, dicha cláusula de no cobertura era ilegible: la famosa "letra chiquita" que perjudica al consumidor en los llamados "contratos de adhesión". Resulta que dicha cláusula estaba impresa con letras pequeñas de color gris pálido sobre un fondo blanco al dorso del contrato.
De acuerdo con la Ley, la decisión judicial es aceptar la defensa del cliente y declarar nula la cláusula por ilegible y por no haber sido informado el mismo de su alcance. El cliente, en definitiva, es condenado a pagar solamente los 1,000$ a los que se había comprometido claramente como franquicia a su cargo.
En resumen, para evitar sorpresas en cualquier contrato con letra chiquita, evalúe la situación, trate de leerlas, pregunte y pida explicaciones para evitar que luego le reclamen algo no previsto. Después de todo, ya habíamos dicho en otro mensaje que "el Diablo está en los detalles".
martes, 24 de octubre de 2006
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1 comentarios:
Que garron....te engrampan en la primera de cambio. Hay las letras chiquita!!!!
Saludos
Un bostero de la Rive-Sud :-)
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